Primarias demócratas (NY) te ponen a pensar

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Bajo las sombra de la arquitectura literaria surge un pensamiento pecaminoso cuando te dejan pensar, pero tiene que ser como el dueño del aren piensa. Por favor no me ejecuten en silencio, prefiero morir callado con mi propia expresión de disgusto.

Mi próxima novela: Marisol vs Adrian, con todos los detalles de una riña austera, despiadada y dislocada. Esto ocurre en un barrio cualquiera de  Manhattan Arriba. Unos personajes austeros, perseguidos por su propio egoísmo se atrevieron a sacrificar a una muchacha llamada Marisol. La agresión no llego a ser física, que hubiese sido mejor. El llanto no paso desapercibido,  mucho lo sentimos como propio otros lo asumieron como una ofensa a una dama.

Todo fue preparado con anticipación. Se reunieron a repartir los cargos; surgió la pregunta, pero si el negro esta muerto en política? –Si, pero puede aspirar en la próxima, mejor le hacemos un hueco ahora y él se queda tranquilo. Y, a quien sacrificamos? –A Marisol de la Rosa? Cualquiera, no importa yo quiero dos años más y, asi tengo cuatro para mi retiro!

Esto suena a revolución; están dispuestos a sacudir todos los cimientos de una sociedad injusta. Podemos derribar todo lo obsceno y sanguinario, pero quiero seguir siendo político honorable en el Congreso.

El grupo organizo, con algunos dominicanos, un llamado a enfilar los cañones contra Marisol. Algunos dejaron sus oficios de protección a la mujer y la emprendieron contra una indefensa víctima. La vida común se convirtió en lo inesperado, todo cambio para siempre. Muchos quedamos marcados como imbéciles de la opinión. Por de pronto la vergüenza dejo de existir, nos sentimos acorralados disminuidos a simples observadores de un entierro, en el Alto Manhattan, donde los vivos actúan como zombis. Los demócratas no quieren ser demócratas, pero no renuncia. Los republicanos no actúan, no amplían su ecuación en distancia. Nos moriremos todos sin cumplir los 100 años.

Cien años esperando una revolución en los de arriba que cambie la manera de operar sus ideas y modere su formato de ver el votante, si es que el voto cuenta. Pero será cierto que hay un voto desconocido para cada elección? No debi decirlo! ¡Oh las maquinas siempre se dañan!

Volvimos a una realidad rural, una dimensión desolada que se desahoga sin imaginación, no hemos aprendido nada siempre nos persigue un desaliento; en política no hay vida para el que vota. El lenguaje del asombro nos arropa. Estoy preñado de un deseo inmenso de nunca tener que contar estas historias; siempre aborto. Y el adulterio sigue en el Congreso.