25.4 C
Santo Domingo
domingo, octubre 25, 2020

Para rescatar el vergonzante entorno del campus central de la UASD

La Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) puede y debe incidir en la recuperación urgente del deteriorado entorno que conforma el perímetro y zona aledaña al campus central de la sede universitaria.

Arrabal y sucio no puede ser superado mas que por el mismo abandono y deterioro que se respira en la zona de acceso a la Primera Universidad de América.

Si la UASD no puede cambiar su entorno de mugriento arrabal ¿puede sostener de manera coherente su discurso de formar estudiantes para desarrollar en ellos profesionales capaces de transformar la sociedad?

Al humano impacta más la realidad que el discurso. Por eso construye discurso para transformarla. Pero la coherencia es esencial. Sino, se convierte en una farsa.

Se trata de un conjunto de males crónicos que se reciclan en espiral. De modo tal, que el caos de transporte en sus calles aledañas estimula un mercado desordenado y de mala muerte, al tiempo que este alimenta la desorganización vial.

Todo lo cual se irradia en la academia, en la mente del estudiante principalmente, para condicionar conductas semejantemente desordenadas, en todos los planos. En adición al estrés que siembra y la afección temperamental que produce en cada individuo involucrado.

Si antes de entrar y para entrar a las puertas de la Universidad lo que se percibe en abundancia es desorden, basura, impurezas, griteríos, mugre, ruido, malos olores, falta de higiene y todo un ambiente panorámico deprimente, lo cual no ocurre de forma eventual, sino permanentemente cada vez que se accede a la UASD, lo normal es entonces que en la mente de la mayoría se vaya construyendo y afianzando la traumática imagen de que el caos es lo normal en el ámbito académico. Realidad que también se volverá a experimentar, igual o peor, al momento de abandonar el campus universitario, llevándose de vuelta a la casa o al trabajo, tal desagradable vivencia.

Un cuadro negativo que impacta psicológicamente y condiciona moralmente a estudiantes y profesores, cuyo entusiasmo académico queda gravosamente comprometido, en detrimento de la calidad del proceso formativo y de la identidad del sujeto con la institución. Amén de la nada entusiasta imagen pública que se proyecta de la universidad en la subjetividad de la sociedad.

Si el perímetro universitario está rodeado de lodo en todo su derredor, ¿es posible evitar que las aulas sean un lodazal?

Conforme esta realidad rutinaria, que hace costumbre, muchos nos preguntamos qué prospera más: ¿la formación crítica para una práctica social transformadora o la enajenación mental-cultural de que “ná e’ ná” entre nuestros estudiantes (profesionales)?

Cual se forman, tal se valoran.

Los factores negativos, incluidos la delincuencia, trasiego de drogas y falta de seguridad ciudadana (además de los citados problemas de salud, transporte, degradación ambiental, contaminación, urbanismo y otros), pesan más que las posibles razones positivas, las cuales, por demás, benefician sólo a un puñado (algunas decenas) de personas, en detrimento de derechos sociales de cientos de miles de estudiantes y profesores, de cientos de familias residentes en la zona y de la propia imagen cultural de la más antigua Academia de América.

¿No son acaso suficientes y sólidas razones para empezar a actuar tras el rescate definitivo del perímetro universitario?

La cuestión ahora es responderse si esa situación afecta o no el ambiente académico y al perfil cultural de la UASD. Si no importa, perfecto. Que siga la fiesta. Si influye, entonces hay que actuar.

En el propósito de recuperación de estos espacios, la UASD no actuaría aisladamente, en virtud de que muchos son los sectores afectados y agraviados.

A tal fin, es pertinente que la universidad, sin tiempo que perder, orqueste esfuerzos para integrar y buscar coordinación con las familias residentes de la zona (muchas de las cuales están conformadas por profesores universitarios), los negocios formales, los ministerios de Salud, Educación, Medio Ambiente, Educación Superior, Interior y Policía. También con AMET, OMSA, alcaldía, bomberos, y otros… para el buen cuido y preservación del cinturón que bordea la sede central de la Universidad. Para un mejor ambiente universitario, de calidad y seguro.

Related Articles

Los medallistas dominicanos Félix Sánchez y María Dimitrova se comprometen

Santo Domingo (EFE).- El exatleta dominicano Félix Sánchez, doble campeón olímpico en los 400 metros vallas, se ha comprometido con la karateca María Dimitrova,...

Los Rays empatan la Serie Mundial

POR:  AGENCIAS Brandon Lowe conectó dos cuadrangulares para salir de un prolongado bache ofensivo en la postemporada y los Rays de Tampa Bay se...

El centro de nuestra galaxia tiene tiene un agujero negro

AGENCIAS  El Premio Nobel de Física 2020 fue entregado a tres gigantes de la astrofísica que analizaron uno de los misterios más grandes del universo:...

Latest Articles

Los medallistas dominicanos Félix Sánchez y María Dimitrova se comprometen

Santo Domingo (EFE).- El exatleta dominicano Félix Sánchez, doble campeón olímpico en los 400 metros vallas, se ha comprometido con la karateca María Dimitrova,...

Los Rays empatan la Serie Mundial

POR:  AGENCIAS Brandon Lowe conectó dos cuadrangulares para salir de un prolongado bache ofensivo en la postemporada y los Rays de Tampa Bay se...

El centro de nuestra galaxia tiene tiene un agujero negro

AGENCIAS  El Premio Nobel de Física 2020 fue entregado a tres gigantes de la astrofísica que analizaron uno de los misterios más grandes del universo:...

Según científicos filipinos,el aceite de coco destruye el virus de covid-19

POR:  AGENCIA EFE MANILA.- El aceite de coco virgen ayuda a destruir el virus de la covid-19 por lo que puede ser útil como antiviral...

Nueva serie de ‘smartphons’ Mate 40, con pantalla curva y carga inalámbrica súper rápida de Huawei

La empresa china lanzó tres modelos: el Mate 40, el Mate 40 Pro y el Mate 40 Pro+. La empresa tecnológica china Huawei presentó este jueves tres nuevos teléfonos...